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Cómo reducir la informalidad en el mercado laboral

mercado_informalLos datos de empleo publicados la semana pasada en la antesala del Día de los Trabajadores nos volvieron a recordar el alto grado de informalidad de nuestro mercado laboral — 70%. Este fenómeno no es exclusivo de Nicaragua, aunque según un estudio del Fondo Monetario Internacional, nuestra informalidad laboral es superior al promedio de América Latina.

La evidencia internacional indica que varios factores inciden en la informalidad laboral, aunque su importancia relativa varía entre países. Entre ellos destacan regulaciones engorrosas que dificultan que las empresas se formalicen, salarios mínimos por encima de la productividad laboral, impuestos y cargas laborales, la calidad de los servicios y beneficios que se obtienen en el mercado formal y la capacidad del Estado para hacer que se cumplan las leyes.

La informalidad tiene efectos negativos sobre la equidad y el crecimiento de la economía. Los trabajadores informales son más vulnerables que los formales ante eventos adversos económicos o naturales y problemas de salud, y no cuentan con una pensión de vejez. También tienen menos incentivos a capacitarse. Asimismo, la informalidad afecta el crecimiento económico ya que las empresas informales tienden a ser menos productivas que las formales tanto por su tamaño como por tener menor acceso al crédito e invertir menos en investigación e innovación.

Además, el incumplimiento de regulaciones (por ejemplo pago de impuestos o cotizaciones a seguridad social) no solo limita los recursos disponibles para que el Estado ejerza sus funciones, incluyendo las redistributivas, sino que también debilita su autoridad, lo que afecta la organización de los mercados.

Por lo tanto, para mejorar la equidad y la productividad del país, es importante crear condiciones que mejoren el clima de inversión y fomenten la formalización. Para ello debemos, entre otros:

  • Disminuir los costos monetarios y el tiempo requerido para formalizar los negocios, especialmente los MIPYME.
  • Acelerar la implementación de la ley 645 (Ley MIPYME) que incluye varias mejoras regulatorias que contribuirían a reducir la informalidad.
  • Reducir los costos de la formalización laboral tales como los impuestos al trabajo y las empresas.
  • Procurar que las contribuciones a la seguridad social y otros costos laborales no minen la competitividad del país y que estén en línea con los beneficios que reciben los trabajadores y las empresas.
  • Seguir una política de salarios mínimos consistente con la productividad de la economía para no afectar la contratación de empleo en el mercado formal.
  • Incrementar los beneficios de la formalidad, por ejemplo: introduciendo esquemas de seguridad social especiales para trabajadores rurales; ampliando el acceso al crédito a las empresas por ejemplo apoyándolas en la formulación de planes de negocios; facilitando la provisión de capacitación y educación técnica a los trabajadores; y mejorando el acceso a los mercados de las pequeñas y medianas empresas a través de una mayor vinculación con las empresas grandes.

Estas medidas, junto con otras que ha venido recomendando FUNIDES para fortalecer el clima de inversión, contribuirán a acelerar el crecimiento económico y a generar más y mejores empleos.
Trabajemos entonces todos los nicaragüenses para construir un país más equitativo y productivo.

El autor es economista y Director Ejecutivo de FUNIDES.